La Comida de los Peregrinos en Camino de Santiago

Publicado por Unknown , lunes, 2 de diciembre de 2013 10:59

En RoncesvallesPeregrinos hay que llevan hospedados hasta un mes. No los sueltan si no están bien repuestos. Y con ellos puede permanecer, sin que les cueste un cuarto, sus familiares o algún vecino que los acompañara. La comida que nos dan en el refectorio es muy buenaMe dieron para comer: un pedazo de pan de seiscientas onzas, media pinta de vino y, como es cuaresma, nos han colocado sobre el plato "abadejo, sardinas, huevos y queso, con caldo y legumbres
En Nájera. Me dieron pan, vino, carne
En EstellaDe lo bien abastecida que para los peregrinos resulta Estella es buena indicación la que resulta de la visita del gobernador de Navarra que se hospedó en el "hotel dou Rey Chandolille", con 120 peones y varios caballeros. El hartazgo que se pegaron es de los que marcan época, fuera de parsimonia gastronómica: diez espaldas de carnero, 4 gallinas, 13 perdices, 8 carneros, 28 sueldos de tocino, 3 gansos, 16 pollas, 1 puerco, 3 gansos, de azúcar, 2 de gengibre y 2 de arroz y garbanzo. No es la comida del peregrino vulgar y moliente la que ahora confiaba al papel en estas menudencias; es que, con el cansancio, se me hace la boca agua, de tanto goliardesco dengue
En Puente la Reinabuen vaso de leche con nata espumante que suelen entregar a los peregrinos
En Hontanos:En Hontanos. De todas maneras, me supieron a algo "ibéricamente exquisitas" las sopas de ajo que me proporcionaron, en Hontanos, los alemanes que vendían imágenes
En Burgos: El caso es que se hallan supersaturadas de peregrinos, casi a presión. Por aquí algunos brujulean, durante varios días. En el hospital donde resido, nos dieron tres veces de comer, por jornada, pero cada ración fue inferior a la anterior. En las tres primeras muy abundante. Quiero reseñarle: la sopa, carne, una libra de pan blanco y un cuartillo de vino. Me lavaron los pies, pero no se topó el fraile que manejaba el lebrillo con aquello que le sucedió a san Amaro, al encontrarse un día con que le ofrecía el pie para las abluciones rituales el mismísimo demonio. Por las calles circulan muchos leprosos
En SahagúnHospederia del Cluny. Me han dado algún dinero para poder comprarme vino, en alguna de las tabernas de los pueblos que se diseminan hasta llegar a León. En Cacabelos: Creo que Gelmirez comía cerezas y bebía vino de Cacabelos. Se toma éste, sin darse cuenta y marea, especialmente si para ingerirlo nos introducimos en las bodegas. En el hospital de Alfonso el Cabrito, abandoné a uno de mis compañeros, entre los aspeados En Villafranca"se debe beber vino de Villafranca con discreto miramiento, pues saca a algunos de sentidos, dejándose correr como un cirio"
Autor: A. Fuentes - © elcaminoasantiago.com